Colegio Juan Pablo II

Más de 4500 estudiantes desarrollan actividades en el Club Juan Pablo II

En septiembre y octubre, Colegios de nuestra ciudad están realizando actividades de recreación y aprendizaje en las instalaciones de nuestro club.

En dos meses, más de 4500 alumnos de instituciones educativas de nuestra ciudad realizan distintas actividades en las instalaciones del Club Juan Pablo II, una propuesta que crece, permitiendo a estas instituciones gozar de las 14 hectáreas del predio, pudiendo realizar actividades educativas, recreativas y de integración con sus alumnos.

En los meses de septiembre y octubre alumnos de los colegios: Juan XXIII (400 chicos); Juvenilia –secundario (200 chicos); Monjas Azules (120 chicos); Colegio Deán Funes (450 chicos); Colegio San Agustín (1000 chicos), Colegio Sargento Cabral (250 chicos); Colegio Luciani (50 chicos); Colegio San Antonio de Padua (120 chicos); Francisco Luis Bernárdez (80 chicos); Colegio ISPE (1200 chicos); IPEM 163 (260 chicos) y el Centro Educacional San Jorge, que festejará  el Día de la familia cuyo número de asistentes nos llevan a casi a 5000 alumnos.

Esta actividad que desarrollamos en el Club Juan Pablo II es abierta a todo tipo de instituciones educativas, a las que se suman empresas y organizaciones, que  desean disfrutar de un gran espacio arbolado y con instalaciones adecuadas para realizar acciones de trabajo grupal o simplemente esparcimiento.

El Instituto Juan Pablo II crece con Obras

Con obras de infraestructura, el Instituto Parroquial Juan Pablo II sigue creciendo para ofrecer mejores servicios y calidad a sus alumnos y docentes.

El Instituto Juan Pablo II crece cada año, en cantidad de alumnos, en nuevos cursos en el nivel secundario (ya tenemos alumnos cursando el tercer año) y en la búsqueda de dar mejores servicios a todos los que forman parte de la comunidad educativa.

En la actualidad se están construyendo seis nuevas aulas, más dos salas abiertas para su utilización como dirección, laboratorios o salas de computación, según sean las necesidades. Asimismo, se están construyendo nuevos baños zonificados para alumnos, docentes y discapacitados.

La obra está en estado muy avanzado, y según indicó la arquitecta Gabriela Battistella: “ahora llega la etapa de colocación de puertas y aberturas en general, por lo que seguramente en 2018 las nuevas instalaciones podrán ser inauguradas”.

Contar con más y mejores aulas y espacios de aprendizaje es importante para lograr que los alumnos obtengan los resultados académicos esperados. Una buena infraestructura escolar con espacios renovados, posibilita que niños y jóvenes puedan mejorar su interés por aprender, y también motiva a los docentes.

Por este motivo, consideramos que las inversiones en infraestructura tienen un papel fundamental para solucionar el problema del acceso al sistema escolar y para mejorar el rendimiento académico.

Como en todas las obras de la Asociación Civil Hombre Nuevo, festejamos y nos alegramos cada vez que sumamos un ladrillo más en esta construcción solidaria. En este caso gracias al apoyo recibido por parte de la provincia, pero también por la labor de todos los que ponen un granito de arena.

La educación como vocación de transformación social y pastoral

Desde hace poco más de tres años el Arzobispado de Córdoba nos confió la gestión del Instituto Juan Pablo II y ese mismo día nos entregaron las llaves de lo que hoy es el Club Juan Pablo II, una responsabilidad para con la sociedad y con la Iglesia, de la que somos parte, y que nos obliga a responder con entrega y responsabilidad ayudando a  niños, adolescentes y jóvenes a través del servicio, el trabajo en equipo, la caridad pastoral, la humildad y la sencillez; valores que destacamos en la Asociación Civil Hombre Nuevo, como ejes de nuestro quehacer.

Como parte de la Iglesia, sabemos que la educación es un compromiso fundamental para lograr cambios en la sociedad y hacia el seno de nuestra comunidad. En ese sentido, el Papa Francisco nos recuerda que: “Educar es una obra de construcción en constante transformación, uno de los retos más importantes que enfrenta la Iglesia, porque los jóvenes necesitan valores, no sólo enunciados, sino testimoniados”, según manifestó en una reunión con docentes católicos, tiempo atrás.

Pero también como educadores y como católicos, tenemos la doble responsabilidad de poner énfasis en el valor del diálogo en la educación, respondiendo al derecho de toda persona a formarse en libertad y acceder al conocimiento, ya que nuestras instituciones abren sus puertas a estudiantes que pueden pertenecer a otras religiones o creencias. Es en ese punto, donde el trabajo con la familia y la inclusión, son factores fundamentales para lograr el “objetivo del desarrollo integral de la persona”, como nos señala Francisco.

Vivimos tiempos de cambio, y la educación está dirigida a jóvenes que están cambiando constantemente, insertos en una sociedad exigente, exitista y en constante mudanza. En ese punto, desde Hombre Nuevo a través del Instituto Juan Pablo II, sabemos que estamos llamados a cambiar, para ayudar a superar  las barreras que le impone la sociedad a nuestros alumnos, asistiéndolos a sacar de sí, los valores, las virtudes, la voluntad, la perseverancia, el autodominio y la fortaleza, para que puedan elegir ser factores de cambio en la comunidad que les toque vivir.

En ese sentido, debemos reconocernos en la necesidad de estar formándonos de manera constante para responder a las exigencias que nos impone la realidad, donde la vulnerabilidad de muchos de nuestros niños y adolecentes debe mantenernos atentos para que encuentren su camino en los valores. Desde la escuela, el deporte y la integración de la familia cuando es posible, y cuando no,  redoblando nuestro servicio.

El Papa Francisco dijo: “La educación es un acto de amor, es dar vida. Y el amor es exigente, pide encontrar los mejores recursos, para despertar la pasión y comenzar un camino con paciencia junto a los jóvenes. El educador en las escuelas católicas debe ser ante todo muy competente, calificado, y al mismo tiempo lleno de humanidad, capaz de estar entre los jóvenes con estilo pedagógico, para promover su crecimiento humano y espiritual”.

Apadrinar, Potenciando Oportunidades

Potenciando Oportunidades
El miércoles 23 de agosto a las 18,30 hs. el Padre Javier Soteras presentará el Programa Apadrinar, una iniciativa destinada a buscar padrinos/madrinas para niños/as, adolescentes y jóvenes pertenecientes a las Obras: Instituto JUAN PABLO II – Club JUAN PABLO II.
El objetivo, es dar una oportunidad a todo Niño/a, Adolescente y Joven que quiera pertenecer o pertenezca a estas obras de Hombre Nuevo, y que por cuestiones económicas u otras, no pueden acceder o presentan dificultades para hacerlo.

¿Qué es ser Padrino?
Niños/as y Jóvenes del Club y el Instituto Juan Pablo II no alcanzan a cubrir necesidades como útiles, libros, indumentaria, transporte, entre otras cosas.
Hombre Nuevo crea el Programa Apadrinar para que su compromiso permita potenciar las oportunidades de estos niños. Ser padrino es una actitud natural en la que apoyamos, abrimos puertas y damos oportunidades a nuestros ahijados y ahijadas.

¿Cómo somos padrinos?
Mediante un aporte económico voluntario mensual durante 6 ó 12 meses ahijarás a un niño/a o joven y lo ayudará a construir su futuro con valores, y Hombre Nuevo se encargará de administrar y gestionar su ayuda.

¿De qué manera?
Mediante transferencia bancaria o tarjeta de crédito.

Para confirmar su asistencia ingrese en:
http://www.hombrenuevo.org.ar/contacto/
Complete cada uno de los casilleros que allí se presentan.

¡Muchas Gracias Padrino/Madrina!

Festejamos 3 años apoyando a los jóvenes con educación y valores

Hombre Nuevo festeja este viernes 26 de mayo los primeros tres años como responsable de la gestión académica y administrativa del Colegio Parroquial y del inicio del Club, Juan Pablo II.

Hace tres años nuestra Obra daba un paso fundamental para apoyar a los jóvenes y las familias de la zona sureste de la ciudad, cuando el 26 de mayo de 2014 el Arzobispado de Córdoba cedió a Hombre nuevo la responsabilidad de gestionar académica y administrativamente, el Colegio Parroquial Juan Pablo II. Ese mismo día, horas más tarde, recibíamos las llaves del predio del Club Fiat donde hoy funciona el Club Juan Pablo II.
No fue casualidad, fue causalidad. Desde un primer momento nuestra Asociación trabajó para atender a los sectores más frágiles de nuestra sociedad. Empezamos por los adultos en situación de calle (Peregrinos y Hogar Buen Samaritano) y luego pusimos el esfuerzo en los niños y los adolescentes, mediante la formación en valores a través de la educación formal y el deporte.
En estos tres años, muchas cosas cambiaron. Por un lado, en el Colegio fundado en el predio donde en 1997 comenzó a funcionar Radio María, iniciamos una etapa de reconstrucción del proyecto educativo apelando a una pedagogía del encuentro, que anuncia, celebra y da testimonio cristiano; donde se valora y evangeliza desde lo social y cultural.
Hoy el Instituto Juan Pablo II atiende 300 alumnos de nivel inicial, primario y desde el 2015 nivel secundario; en una amplia zona donde la carencia de servicios básicos, dificultades con el transporte, la violencia familiar, la droga y la delincuencia; son moneda corriente en varios sectores.
Por otra parte, en el Club Fiat, construimos el Club Juan Pablo II, un espacio recreativo de esparcimiento y contención para que niños y jóvenes se formen en valores utilizando el juego y el deporte como herramienta estratégica, ya que constituyen un motor fundamental desde el cual trabajar y abordar una verdadera transformación personal y social.
En esta Obra, acompañamos el desarrollo integral, como puntos de partida interviniendo en problemáticas tales como adicciones e inseguridad, mejorando las condiciones de convivencia desde la inclusión social a través de la recreación y el esparcimiento de niños, adolescentes, jóvenes y sus familias. Particularmente aquellos que se encuentran en situación de alta vulnerabilidad y riesgo social.

Día de San Felipe Neri, patrono de educadores
El día 26 de mayo, es además especial para nosotros, porque es el día de San Felipe Neri, patrono de educadores y fundador del Oratorio en Roma. “Quien quiera algo que no sea Cristo, no sabe lo que quiere; quien pida algo que no sea Cristo, no sabe lo que pide; quien no trabaje por Cristo, no sabe lo que hace”, decía San Felipe, y en ese legado trabajamos cada día.
San Felipe nació en Florencia, Italia, en 1515. Desde pequeño demostraba alegría, amabilidad y bondad entre quienes lo rodeaban.
En Roma, luego de renunciar a las comodidades se dedicó a enseñar catecismo a los pobres, y por ser tan simpático en su modo de tratar a la gente, llegaba con su mensaje a obreros, empleados, vendedores y niños de la calle, a los que, según cuentan solía preguntarles: “amigo ¿y cuándo vamos a empezar a volvernos mejores?”.

Balance Social 2016: Colegio Juan Pablo II

Desde el Colegio Juan Pablo II, buscamos conformar una comunidad educativa que desde los valores del Evangelio y en consonancia con el carisma y misión de la Obra de María, brinde un servicio educativo de calidad, que propicie la promoción y dignificación de las personas, el encuentro y el compromiso social; formando ciudadanos críticos y solidarios, protagonistas en la construcción de una sociedad justa y fraterna, que integre a todos, en especial a niños, jóvenes y familias con diversas situaciones de vulnerabilidad.

A lo largo del 2016, culminamos con el PEI (Proyecto Educativo Institucional) y la socialización del mismo.  A su vez, con mucha alegría pusimos en marcha el  turno tarde nivel inicial y primario, y el segundo año del nivel secundario.

 

 

Consolidamos en nivel inicial el trabajo en equipo, sumando el acompañamiento de las familias en las propuestas realizadas: talleres en las salas, reuniones de padres, actos, jornadas para resignificar el patio del jardín, escuela para padres (Alpha),fiesta de la familia, feria de ciencias, entre otras.

Obtuvimos logros significativos a través del proyecto alfabetizador “Biblioteca Ambulante” en nivel inicial.

Realizamos  una formación docente, situada a través del programa “Nuestra Escuela”,  experiencia significativa para nivel inicial. Lo trabajado durante las jornadas sirvió de insumo para revisar las prácticas docentes, realizar nuevas propuestas pedagógicas y acuerdos didácticos en el nivel.

En casos de niños en situación de vulnerabilidad, (inasistencias, carencias familiares,etc) se trabajó con la Senaf, supervisora de DGIPE. A su vez, realizamos visitas a los hogares de los alumnos.

En este 2017, trabajaremos  en la conformación de un “equipo de padres o unión de padres”,  que acompañen a la institución en las actividades y eventos a realizar.

Nuestra escuela es un lugar de encuentro, ya que las familias son visitadas, son recibidas en nuestra institución. Hay momentos puntuales tales como actos escolares, Fiesta de la familia, y también preocupación por los alumnos que tienen dificultades, que nos muestran el lugar tan importante que ocupan las familias. Es una riqueza a tener en cuenta.