Peregrinos

Letras peregrinas

Día del libro

En este Día del Libro, queremos hacer un homenaje a una de nuestras compañeras de camino, Silvia Vera, Peregrina, psicóloga y también escritora. Autora del libro “Otra Córdoba, el eslabón de los jueves”.

Silvia Vera es inquieta, enérgica, alegre; pereciera que nunca puede quedarse quieta. Pero además mira de un modo particular, como preguntando siempre, como si tuviera una mano invisible con la cual te palmea el hombro. Tal vez por esa razón y por su enorme humildad, es Peregrina cada jueves.

Justamente desde esa experiencia de peregrinar los jueves, nació su nueva obra “Otra Córdoba, el eslabón de los jueves”; una recopilación sentida de su experiencia trabajando como voluntaria en la Obra Peregrinos de la Asociación Civil Hombre Nuevo. “En todos lados son iguales… Berlin, San Pablo, New York, Stutgart, Córdoba… los encontrás en esos lugares casi ocultos, en el metro, en una esquina, bajo un puente. La actitud, las colchas, los olores, los diarios y cartones”, indica Silvia, y recuerda que justamente en su primera etapa le costó el acercamiento con los hermanos de la calle por los efluvios que generalmente los rodean.

Consultada por qué es ser Peregrino, aclara que “muchos saben más que yo. Pero creo que un Peregrino, tiene que tener el ánimo dispuesto, ser capaz de meterse en la subjetividad de esas personas con aspecto desagradable, incluso muchas veces dormidas, para despertarlos y poder ayudarlos. Es necesario poner en marcha la empatía”.

No es fácil ser peregrino, por ese motivo la obra siempre necesita voluntarios que acompañen, un día por semana como Silvia, Todos los días como su “compañero de ruta y maestro” Carlos Schroeder, unos meses al año como otros que participan o han participado.

“Me costaría mucho dejar de hacer lo que hago. Muchas veces me enfermé y mis hijos me decían que ya era suficiente. Sin embargo, cuando se arma ese lazo tan fuerte con las personas de la calle, la tarea se transforma en gozosa, a pesar de los pocos logros y las muchas frustraciones. El lazo de afecto es lo que sostiene”, afirma.

“La tarea implica, prestar mucha atención, oirlos, sugerir, orientar; y reconocer que somos un partecita, de un eslabón en una gran cadena solidaria”, nos aclara Silvia sobre como “ponerle el cuerpo a esto de ser Peregrinos”.

Finalmente, Silvia reconoce que las personas a las que asisten los Peregrinos, pueden haber tenido familia o un buen pasar, casa, confort; hasta trabajadores de organismos como la Municipalidad. “Pero detrás siempre hay una causa psicológica en las bases de su personalidad que los llevan a esa situación. Hay algunos casos de personas con algunos problemas neurológicos, operados de la cabeza”, concluye.

El libro de Silvia Vera, “Otra Córdoba. El eslabón de los jueves”, fue publicado por Ediciones del Boulevard, y se puede conseguir en las librerías.

Obra Peregrinos

“Obra Peregrinos” más que un servicio, es una experiencia.
Este proyecto específico de servicio, consiste en brindar un plato de comida a las personas en situación de calle y desde allí, asistir a nuestros hermanos “MÁS POBRES ENTRE LOS POBRES”. Está destinado a aquellos que viven de manera permanente en la calle, y los encontramos, preferentemente, dentro del microcentro de la Ciudad de Córdoba y que por una imposibilidad, PSÍQUICA O SOCIAL, no pueden concurrir diariamente a desayunadores, comedores y/o merenderos o alguna otra Institución que les brinde ayuda y albergue.
Lo que se busca…
El objetivo del servicio es asistir a una cantidad fija de personas en situación de calle, a fin de ir generando con cada uno de ellos, un vínculo de confianza que nos permita en el tiempo trascender la necesidad primaria de alimentación y comenzar a abordar otros aspectos que hacen a su DIGNIDAD y PROMOCIÓN (higiene, salud, vivienda, vínculos familiares, etc.).
Este servicio tiene características propias del Evangelio, y por tanto sus parámetros se diría que son contraculturales. Cuando el mundo de hoy pide eficacia, eficiencia, efectividad y rapidez; en Peregrinos somos muchas personas asistiendo a ‘una’ durante mucho tiempo, y los resultados pueden tardar muchos años en verse.
El propósito de los peregrinos va más allá de un simple asistencialismo y busca abordar de modo integral a las personas. Comenzando con un plato de comida, se produce el encuentro, se intenta conocer y comprender a la persona que se está visitando. Y en cada ronda, al tener éstas continuidad en el tiempo, se va generando la confianza necesaria para que la persona asistida tome la decisión de ponerse de pie y salir de la calle. La búsqueda de Los Peregrinos es ir acompañando este proceso.
Quizá una persona tarde años en dar el paso de salir de la calle pero al hacerlo, se genera una gran alegría en toda la Obra ya que se han gestado entre asistidos y voluntarios lazos de Amistad duraderos y fructíferos.
Por eso el lema de los Peregrinos es: Cambian sus Vidas, Transforman las nuestras“. Porque una vez que se sale a la calle ya nada vuelve a ser igual. La mirada se nos amplía y podemos ver con nuevos ojos a ‘los descartados’ de la sociedad.
En palabras de un voluntario de Peregrinos, el camino del Peregrino es un camino largo, no es efectista, no es cómodo. Pero es un camino de mucha profundidad”.
En Peregrinos cuenta más ‘lo pequeño que lo masivo’. Y esas pequeñas historias dejan huellas imborrables y experiencias que se llevan para siempre en el corazón.

Amigos en Acción

En Hombre Nuevo vivimos la amistad día a día, paso a paso, experiencia tras experiencia. Dando, recibiendo, aprendiendo. El 20 de julio es especial, pero todos los días celebramos la amistad.

Hombre Nuevo nació como una red de voluntarios amigos que trata de dar respuestas a las necesidades de los más pobres entre los pobres. Personas en estado de calle con dificultades extremas, a partir del Comedor San José.  Con el paso del tiempo, la Asociación Civil creció en cantidad de gente, responsabilidades y obras. Hoy son cinco, las primeras son Peregrinos y Hogar El Buen Samaritano y se sumaron: Promoción Humana, el Instituto Juan Pablo II y el  Club Juan Pablo II.

En ese sentido, cada obra vive la amistad de un modo distinto por lo que tratamos de compartir las experiencias de cada uno,

Los “Peregrinos”, salen cada día a recorrer las calles de Córdoba llevando comida, contención, escucha y ofreciendo las soluciones  que pueden a los que viven fuera de toda posibilidad de recibir ayuda, específicamente adultos mayores (ancianos) Los más enfermos, los que no se pueden desplazar a un comedor, los más desamparados.

Carlos Schröder y Mirta Silva, compartieron con nosotros sus vivencias y resaltaron a esos “amigos” a los que “pensé que los iba a ayudar y finalmente me ayudan mucho más a mí”, indica Carlos, que se sumó a Peregrinos en 2009.

Un tiempo antes, Carlos había hablado con su amigo Pierre Hick, al que considera la espina dorsal de “Pereginos”, sobre la posibilidad de sumarse como voluntario. “Él fue el que siempre se mantuvo en el tiempo, el que nunca le saco el cuerpo a esto de ir a la calle y dar apoyo a los más necesitados”, destaca Carlos sobre Pierre, quien lo ayudó en los primeros pasos.

Por su parte,  Mirta comenzó colaborando en Radio María y más allá de que “siempre me interesó la posibilidad de sumarme, busqué distintas posibilidades hasta que me invitaron de Hombre Nuevo y comencé. Fue en 2013 en un día de lluvia, y la verdad es que todo surgió naturalmente”, señala Mirta, y agrega: “Yo tenía alguna desconfianza, y como muchos no los visibilizaba. Sin embargo, llegamos a un lugar donde me sorprendí por la cantidad de gente, me saludaron amablemente, y comencé a dar mis primeros pasos”.

Carlos, por su parte, trata de mostrar los matices entre las amistades que siempre lo acompañaron con estas que comenzó a construir como “Peregrino”. “Es distinto, son personas con un desprendimiento y amor enormes, muchas veces uno les lleva comida y prefieren cederla a otro que está peor que ellos. Tienen un sentimiento muy especial”, indica y junto a Mirta se miran y comentan cuando alguno de esos amigos los dejó para siempre y la impotencia se marca en sus rostros.

Hoy son cuatro los voluntarios de la Obra y esperan que sumen nuevos amigos para acompañarlos en la tarea. Por ahora, las diferencias futbolísticas de la “millonaria” y el “Pirata” quedan en segundo plano.

Promoción Humana

Zara Lamburg de Sabini y Raquel Gazzano, viven la amistad de otro modo. Ellas son, junto a Graciela Mendoza, las “Tres Mosqueteras” de Promoción Humana, una Obra de Hombre Nuevo que trata de ser un puente entre las necesidades de la gente y el ofrecimiento de otras personas e instituciones.

La amistad las une de un modo particular “Somos amigas y hermanas en el evangelio” señala Zara, quien está desde los comienzos de la obra y con ojos esperanzados dice: “Dios nos ha llamado y nos hace saber que somos sus amigas, al darnos esta oportunidad de colaborar con su Obra”.

Raquel, reconoce que: “muchos años estuve dormida, hasta que tomé conciencia de las personas excluidas” y resalta “hay que despertar, estamos como en un burbuja y no vemos que pasa a nuestro lado, hay que entregarse más”.

La labor de Promoción Humana, incluye recibir los pedidos que llegan a Radio María y Hombre Nuevo y tratar de resolverlos. Desde remedios, ropa, alimentos, trabajo, aparatos, herramientas. Es decir todo tipo de ofrecimientos buscan conectarlo con una necesidad, y a toda necesidad se le trata de ofrecer una solución.

“Hubo casos de personas que se les incendió la casa y lo perdieron todo. Así que en ese caso buscamos, ropas, colchones, enceres; los ponemos en bolsas y los dejamos en la puerta de la radio para que los pasen a buscar”, indican a dúo.

Las “Tres Mosqueteras” están todos los lunes de 13,30 a 16,30, organizando los pedidos y los ofrecimientos.

“Otra Córdoba”, historias reales de abuelos en situación de calle.

Peregrinos

La psicóloga Silvia Vera, de la obra Peregrinos, presentó en la Casona Municipal su libro, donde recopila su experiencia como voluntaria.

El miércoles 5 de julio se presentó el libro “Otra Córdoba. El eslabón de los jueves”, de Silvia Vera, la experiencia de una Peregrina que cuenta historias en primera persona sobre los que habitan la calle.

El evento contó con la presencia de la reconocida escritora cordobesa Cristina Bajo y se dio con un importante marco de público. Descontracturada, Bajo propuso un diálogo abierto con Vera y el público, para desandar algunos de los ejes del libro, nacido de la experiencia de voluntariado de la obra  “Peregrinos” de la Asociación Civil Hombre Nuevo. Dicha obra asiste con alimentos, abrigo y acompañamiento a numerosos ancianos en situación de calle. Vera se suma al voluntariado todos los jueves, y de ahí el subtítulo de su libro.

La presentación se llevó a cabo en la Casona Municipal, donde el coro de la ONG Manos Abiertas abrió el encuentro. Luego, se exhibió un video documental donde se mostró parte de las actividades de los “Peregrinos”: sus visitas a los habitantes de la calle, los paisajes urbanos muchas veces ignorados e invisibilizados por la sociedad y  la vida de ancianos, jóvenes y familias que necesitan de la asistencia y la solidaridad de organizaciones como Hombre Nuevo.

Cristina Bajo destacó la importancia de “respetar al otro en su integridad, inteligencia, y sobre todo ante la realidad que vive, muchas veces no elegida, pero que en algunos casos tiene que ver con decisiones de vida de las que luego es difícil salir”. La escritora defendió el derecho a la individualidad de cada persona, y a la vez convocó a “mirar a la cara otras realidades, que en numerosas oportunidades tratamos de evitar”.

En el ida y vuelta con Bajo, la autora de “Otra Córdoba” relató que la obra nació a partir de un pedido de su amigo Gérard Picard, un docente de la Universidad Católica de Córdoba. “Un día me dijo que yo debería contar la experiencia. No fue fácil; estuve un año y medio tratando de narrar lo que veía, pero no lograba plasmar esa realidad”, comentó Vera.

Para elaborar el libro, grabó conversaciones con las personas a las que les llevaba asistencia junto a su compañero Carlos Schroeder, a quien definió como “mi guía en este voluntariado con ‘Peregrinos”.  “Ahí empezó a surgir el libro y de hecho, buena parte de él se trata de esas conversaciones”, agregó.

Silvia es psicóloga y docente en la Universidad Nacional de Córdoba, y aseguró que fue “amaestrada en el servicio” por un padre “casi sacerdote católico y un abuelo materno ortodoxo casado con una ferviente evangélica. Es decir, el voluntariado y el ecumenismo siempre han atravesado mi vida”, se explayó.

Entre el público asistente a la presentación estaban representantes de ONG, familiares y amigos. Pero una presencia especial fue de quienes viven en el Hogar El Buen Samaritano, hombres y mujeres recuperados de las calles de nuestra ciudad por la acción de Peregrinos,  quienes son la razón profunda de la tarea de Silvia y sus compañeros de Hombre Nuevo.

Balance Social 2016: Peregrinos

Desde este proyecto específico de servicio en “la calle”, buscamos: asistir en las necesidades básicas de alimentación, vestimenta y cuidados primarios de la salud, a nuestros hermanos que viven de manera permanente en la calle, y están, preferentemente, dentro de la jurisdicción del micro – centro de nuestra ciudad y que por una imposibilidad FÍSICA, PSÍQUICA O SOCIAL, no pueden asistir diariamente a desayunadores, comedores y/o merenderos o alguna otra Institución que les brinde ayuda.

Durante este año 2016, asistimos a una población fija de 12 personas. Dos de ellas dejaron la calle y decidieron ir a vivir al Hogar “El Buen Samaritano” (Felipe, que hacía 15 años que era visitado por nosotros a través de este servicio y Domingo, que hacía 12 años que lo visitabamos).

El servicio contó con el voluntariado de 13 personas, de las cuales 6 ingresaron en el transcurso de este año.

Como espacio de Formación específica, se participó de cinco encuentros propuestos por la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Córdoba, en la temática de “Abordaje de las personas en situación de calle”.

 

Con relación al año 2015 se extendió el recorrido a la Plaza Alberdi. En cuanto a las porciones que se llevan en cada jornada, no hubo cambios con relación al año anterior, entre 9 y 12 por día, dependiendo de las posibilidades de cada grupo.

Otro hecho positivo fue la realización de reuniones mensuales donde pudimos compartir los voluntarios todo lo operativo del servicio.

Además participaron como otros años en el segundo semestre, jóvenes estudiantes de la Universidad Siglo XXI, que cumplen con el cursado de una materia de sus carreras.

Para terminar deseamos expresar que este año, hemos trabajado con mucho cariño y dedicación sosteniendo lo que cada uno hace y con el compromiso de continuar Dios mediante en la tarea a la que hemos sido llamados ¡Vamos por más!