Pascuas

En estas Pascuas, desde la Asociación Civil Hombre Nuevo, los invitamos y nos invitamos a reflexionar sobre nuestra Fe, nuestro compromiso y nuestra actitud como cristianos. Para ello, tomamos la figura de Simón de Cirene, quien como muchos de nosotros, está en el camino por donde pasa el Señor y recibe un llamado a prestarle ayuda.

Simón de Cirene, volviendo de pescar se dirigía a su casa y en el camino se encuentra con aquella caravana que iba hacia el Calvario. Entonces fue obligado a cargar la Cruz de nuestro Señor, algo que al comienzo le produjo una cierta rebeldía para alguien que sentía que no tenía nada que ver con eso que allí ocurría.

De ese encuentro involuntario acompañando a Jesús y compartiendo el peso de la Cruz, Simón de Cirene comprendió que era una gracia poder caminar junto a Él y socorrerlo.

El misterio de Jesús le llegó al corazón.

Nosotros en nuestra vida cotidiana pasamos diariamente al lado de Jesús, representado en nuestros hermanos en situación de calle, en los niños a los que debemos apoyar para que puedan crecer con valores, en las heridas que sufrimos como sociedad. Y a veces tratamos de no verlo, de ignorar esas realidades, de no seguir a esa caravana.

Por otra parte, también muchos de nosotros aceptamos ayudar a Cristo con su Cruz y nos disponemos a alcanzar un plato de comida, colaborar con un niño, apoyar a un anciano. Unidos en las Obras de nuestra Asociación podemos ayudar a cargar la Cruz de los más necesitados.

Jesús nos dice: «El que quiera venir conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga»; por eso, como Simón de Cirene, cada vez que amparamos a quienes más sufren, ayudamos a cargar la Cruz de Cristo.