Servicio

Poseer una actitud de servicio, desarrollándolo desde la organicidad (Jn. 13).

En el camino del servicio se va despertando en nosotros el discipulado, que es identificarnos con Jesús, sus sentimientos y búsquedas. Lo queremos descubrir y servir, sobre todo en el rostro de aquellos con los que Él ha querido identificarse: “Porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber; fui forastero y me hospedaron; estaba desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y vinieron a verme”. (Mt 25, 35-36)

Servimos cuando trabajamos con los que nos necesitan, estableciendo relaciones de cercanía y vínculos solidarios.