En Belén Nazaret Icaño continuamos los caminos de oración y servicio: cada sábado a las 18.00 h nos reunimos para rezar el Santo Rosario, un tiempo de encuentro que sostiene la vida comunitaria y nos prepara para el servicio concreto a las familias.

Como parte de ese compromiso, y gracias a las donaciones gestionadas por el grupo misionero que nos visita desde la Ciudad de Buenos Aires cada año, armamos y entregamos cajas con comestibles destinadas a 35 mamás y 6 embarazadas de la zona. El gesto —ya concretado— fue una expresión de ternura y acompañamiento en un momento del año donde la necesidad y la esperanza se mezclan.
“Recibir de la comunidad y poder devolver en forma de apoyo concreto es el corazón de Belén Nazaret”, compartieron las voluntarias locales.
¿Qué contenían las cajas y cómo se organizó la entrega?
Las cajas incluyeron alimentos no perecederos y productos básicos para la convivencia familiar (fideos, arroz, aceite, conservas, leche en polvo, y artículos de higiene). La logística fue coordinada por el equipo de Belén Nazaret Icaño junto con los visitantes misioneros; la entrega se realizó casa por casa y en puntos convocados para garantizar el acceso y la dignidad de las familias beneficiarias.
Rezo comunitario y tejido misionero
El rezo del Rosario de los sábados —que se celebra a las 18 h en la comunidad de Icaño— nutre la vida espiritual del proyecto y fortalece vínculos. Es en esa oración donde se gestan muchas de las iniciativas de acompañamiento: oraciones, búsquedas de donaciones, coordinación de talleres y asistencia en salud y asesoramiento social.


