En Belén Nazaret acompañamos a mamás que atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad: mujeres solas, con varios hijos de diferentes parejas, con dificultades económicas, fragilidad en su salud mental y problemas para cubrir las necesidades básicas. Desde el proyecto, y junto a Cáritas, brindamos asistencia alimentaria y ropa de bebé, talleres con profesionales y un acompañamiento continuo que se sostiene en la cercanía y la oración.
Este año acompañamos a nueve bebés: Noah, Galo, Gael, Lautaro y su hermanito Benjamín, Fabián, Timoteo, Bernabé y Franchesca. Cada uno de ellos es un regalo y una misión, y juntos forman la vida cotidiana del proyecto.
Acompañamiento integral y continuo
El proyecto ofrece talleres liderados por la médica pediatra local, gestiones de turnos médicos, asistencia social y visitas periódicas —además de seguimiento telefónico— para garantizar un apoyo real y constante. El ropero solidario y la entrega periódica de alimentos complementan la atención práctica que las familias necesitan día a día.
“Pedimos a Mamá María que nos cubra y proteja con su manto y que interceda por nosotras para que el Señor lleve adelante su obra.”
Historias que cuentan cuidado y esperanza
Camila (mamá de Benjamín y Lauti) comparte su testimonio:
“Mi experiencia con el grupo Nazaret fue muy linda. Me contuvieron en un momento de mi vida muy difícil: durante mi embarazo estuve sola con Lauti y Benja en la panza. Pienso que Dios me bendijo cuando me incorporé con ustedes. Me ayudaron muchísimo, me dieron fuerza; hablar con ustedes y sus experiencias me hizo dar cuenta de que no estaba tan sola. Eternamente agradecida. Deseo que a todas las mamis que necesiten como yo en ese momento Dios las bendiga y las ilumine siempre.”
Katherine (mamá de Timoteo) cuenta cómo el proyecto sostiene su día a día:
“Quiero compartir mi opinión sobre Belén Nazaret: un acompañamiento que realmente valoro. Todos los meses recibimos mercadería y ropa para los chicos; además, tenemos un acompañamiento cercano y humano. Una vez al mes nos reunimos para actividades y despejar dudas sobre la crianza. Es un espacio que ilumina: siempre aprendemos algo nuevo, descubrimos cosas y nos sentimos escuchadas. Para mí, Belén Nazaret es una bendición.”
Estos relatos muestran el impacto humano y sostenido del proyecto: no sólo se entregan recursos, sino que se construyen redes de contención que recuperan dignidad, confianza y esperanza en cada familia.
Para mas información del proyecto Belén Nazaret, ingresá acá: https://www.hombrenuevo.org.ar/proyecto-belen-nazareth/



