El pasado 18 de enero los niños y niñas del Merendero Juventud por el Buen Camino emprendieron un viaje de cuatro días a Alta Gracia para vivir una experiencia de recreación, descanso y convivencia que buscó ofrecerles un espacio de alegría y crecimiento fuera de la rutina.
Un viaje pensado para compartir y fortalecer lazos
La salida —organizada por el equipo del merendero con el apoyo de voluntarios— se propuso como una oportunidad para que los niños disfruten de actividades recreativas, juegos al aire libre y momentos de encuentro con sus pares. Estas jornadas se planificaron priorizando la seguridad, la contención afectiva y el disfrute, con el objetivo de crear recuerdos felices que apoyen su desarrollo emocional y social.
Acompañamiento y cuidado
Durante la estadía, los chicos estuvieron acompañados por el equipo de voluntariado y personal responsable del merendero, garantizando la atención y supervisión necesarias para las actividades programadas. El viaje incluyó tiempos libres, juegos colectivos y momentos de grupo pensados para reforzar el sentido de comunidad.Importancia de estas experiencias
Las salidas recreativas son parte de la misión del merendero: no sólo entregan alimentos, sino que acompañan la crianza, promueven espacios sanos de socialización y ofrecen alternativas de esparcimiento para niños que, muchas veces, no cuentan con estas oportunidades. Un viaje de cuatro días ofrece múltiples beneficios: descanso, estimulación afectiva y oportunidades para aprender a convivir.



