El pasado 24 de octubre, familias, jóvenes, niños, adultos mayores, sacerdotes y religiosos compartieron una jornada de fe en el Santuario de los Beatos Mártires del Zenta, en Pichanal, Salta, perteneciente a la diócesis de Orán.
En medio de la naturaleza y bajo la sombra de los árboles, los peregrinos se reunieron alrededor de la gran cruz que recuerda el martirio de los beatos Pedro Ortiz de Zárate y Juan Antonio Solinas, junto a los miembros de la comunidad misionera que dieron su vida por el Evangelio.
La celebración de la Eucaristía fue el corazón de este encuentro. Allí, personas de distintas edades y comunidades compartieron la oración, renovando su fe y recordando el testimonio de quienes dedicaron su vida al anuncio de Jesús.
Norma Bruno, voluntaria de Radio María en Orán, nos acercó el testimonio de esta peregrinación, en la que también participaron las voluntarias de la emisora, acompañando a las comunidades desde su misión evangelizadora.
Una fe que nos invita a cuidar y acompañar
El testimonio de los Mártires del Zenta también nos invita a mirar el presente. Recordar su entrega es una oportunidad para fortalecer los vínculos con los pueblos originarios, valorar su historia y promover el encuentro respetuoso entre las comunidades.
Durante la peregrinación, la naturaleza fue parte del encuentro. Ese entorno recordó a los participantes la importancia de cuidar nuestra Casa Común, no solo frente a los grandes problemas ambientales, sino también a través de nuestras decisiones y gestos cotidianos.
Como enseñó el papa Francisco en Laudato si’, todo está conectado. Nuestra relación con Dios también nos compromete con el cuidado de las personas, de la tierra y de los lugares que compartimos.
Las voluntarias de Radio María de Orán regresaron agradecidas por esta experiencia, que les permitió compartir su misión y acercarse a tantas familias y peregrinos.
La peregrinación no termina cuando volvemos a casa. Continúa cada vez que escuchamos a alguien, acompañamos a quien nos necesita o cuidamos el lugar donde vivimos.
Te invitamos a llevar una intención a tu oración por las comunidades de Orán y por los pueblos originarios, para que sigamos construyendo juntos una Iglesia cercana, fraterna y comprometida con la vida.



