En el merendero Hogar Benefactora de San Pedro las tardes se llenan de colores, risas y aprendizajes: los niños y niñas siguieron adelante con el taller de nutrición, una propuesta a cargo de la nutricionista del equipo donde el juego y el dibujo son herramientas para enseñar hábitos sanos de alimentación.
La dinámica combina actividades lúdicas —dibujos, juegos interactivos y experiencias sensoriales— con pequeñas explicaciones prácticas sobre alimentos, porciones y cuidados básicos. De esta forma, la nutricionista acompaña a los chicos en un proceso pedagógico que integra conocimiento y diversión para lograr aprendizajes significativos.
Aprender jugando: la pedagogía detrás del taller
El taller busca que los niños comprendan, desde su propia experiencia, qué es comer bien: identificar alimentos, explorar texturas, armar platos equilibrados con recortes o dibujos, y jugar a cocinar con ingredientes simbólicos. Estas actividades favorecen la memoria, la atención y la adopción de hábitos saludables en un entorno de confianza y contención.
Además del aprendizaje individual, el espacio fortalece vínculos: los chicos comparten, cooperan en juegos, y reconocen la importancia de la comida como encuentro comunitario. Para las familias y el equipo del merendero, el taller también es una oportunidad para abrir diálogo sobre nutrición en el hogar y para acceder a consejos prácticos de la profesional.
Impacto y próximos pasos
El merendero seguirá incorporando herramientas pedagógicas al taller y planifica nuevas sesiones donde, además del dibujo y el juego, se realizarán pequeñas demostraciones con frutas y recetas sencillas para replicar en casa. La iniciativa forma parte del compromiso del Hogar Benefactora de San Pedro por ofrecer cuidados integrales a la infancia: alimentación, educación y contención.



