Las voluntarias del Proyecto Belén Nazaret entregaron presentes a los bebés y a sus hermanitos, renovando el compromiso de Hombre Nuevo con el cuidado de la vida y el acompañamiento integral a la maternidad.
El Día de las Infancias se vivió como una verdadera fiesta de fraternidad en Mayor Buratovich. El equipo de voluntarias del Proyecto Belén Nazaret organizó una entrega especial de regalos destinada a los bebés que forman parte del programa y a sus hermanos, compartiendo una jornada caracterizada por la cercanía, el encuentro y la contención comunitaria.
La iniciativa fortaleció el vínculo con las familias a través de acciones concretas en el territorio:
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Atención y escucha en cada hogar: Las voluntarias acercaron los presentes directamente a las familias, generando espacios de conversación y acompañamiento para las mamás.
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Cercanía en momentos de vulnerabilidad: El equipo se trasladó al hospital local para visitar al pequeño Logan, llevándole su juguete e instando un mensaje de fortaleza y esperanza a su familia.
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Celebración de la unidad familiar: La entrega incluyó a los hermanitos de los lactantes asistidos, promoviendo el derecho al juego y el bienestar integral de la infancia en su entorno.
La emoción de las mamás reflejó el impacto de una presencia continua que no solo brinda asistencia material, sino que busca evitar que cualquier mujer transite los desafíos de la crianza en soledad.



