La fe se pone en marcha en cada procesión, pero también se hace visible en las manos de quienes eligen detenerse a servir. El pasado sábado 11 de julio, en el marco de las celebraciones en honor a la Virgen del Carmen, el equipo de voluntarios de la Obra de María (Radio María Argentina y Hombre nuevo) en San Ramón de la Nueva Orán llevó adelante un emotivo puesto de Servicio de Atención a los Peregrinos en la Plazoleta Eduardo Arias.
Inspirados por el ejemplo de María, los voluntarios se prepararon con devoción e ilusión para recibir a cientos de hermanos que caminaban ofreciendo sus intenciones. La premisa del puesto fue clara desde el inicio: «Cada paso que ellos dieron fue de fe. Y cada gesto nuestro, de amor».
Un bálsamo para el cuerpo y el alma
La jornada de servicio fue sumamente intensa, abarcando tanto las necesidades físicas inmediatas de los caminantes como su contención espiritual. En el gazebo de atención se ofreció:
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Primeros auxilios: Curaciones para pies lastimados y alivio para el cansancio muscular tras los kilómetros recorridos.
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Nutrición e hidratación: Distribución de agua, frutas frescas (naranjas y bananas) y un reconfortante mate cocido caliente para reponer energías.
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Acompañamiento espiritual: Un espacio dedicado exclusivamente a la escucha activa, la oración compartida y la imposición de escapularios, permitiendo que muchos peregrinos pudieran desahogar sus lágrimas y renovar su esperanza.
«Fue hermoso poder ofrecer no solo una curación física, sino también una palabra de aliento a las lágrimas que corrían suave y silenciosamente en el camino», compartieron con emoción las voluntarias del puesto.
Comunidad unida en el servicio
El éxito de esta jornada no hubiera sido posible sin el trabajo en red. Al concluir la actividad, los coordinadores expresaron su profundo agradecimiento a toda la comunidad de Orán: a los voluntarios que donaron sus manos y su tiempo, y a los vecinos y comercios locales que acercaron insumos para el botiquín, frutas y agua para que a nadie le faltara nada.
Como broche de oro de una tarde inolvidable, la propia imagen de la Virgen del Carmen permaneció junto al puesto de servicio hasta el último minuto de la jornada, permitiendo al equipo de Radio María consagrar la labor realizada y rezar unidos a los pies de la Madre.
Saberse el descanso y la guía del hermano que sufre o se cansa es la mayor recompensa para este grupo de voluntarios que, una vez más, eligió no pasar de largo.



