En un clima de profunda recogimiento y fraternidad, integrantes de la Misión Rural compartieron un momento de oración, la celebración de la Santa Eucaristía y la visita de la imagen de la Virgen del Corazón Transparente, de la Obra de María, junto a la comunidad de recuperación de adicciones Juan XXIII.
La jornada se centró en la cercanía espiritual y el acompañamiento humano. Durante la celebración, los misioneros acercaron la imagen protegida de la Virgen a cada uno de los hombres y jóvenes presentes, permitiéndoles un gesto íntimo de bendición, toque y encomienda personal de sus procesos de sanación y recuperación.
La fuerza del encuentro y la fe Entre cantos acompañados por la guitarra, momentos de silencio reflexivo y la escucha de la Palabra, la capilla se transformó en un espacio de esperanza compartida. La presencia de la Virgen del Corazón Transparente simbolizó la pureza, la transparencia de intención y el cobijo maternal que tanto fortalece a quienes transitan caminos de superación personal.
Desde Hombre Nuevo, acompañar estos espacios reafirma la convicción de que la fe vivida en comunidad y los gestos sencillos de presencia son pilares fundamentales para reconstruir vidas y tejer redes de contención duraderas.
Agradecemos a la Comunidad Juan XXIII por abrir sus puertas para compartir el pan, la fe y la oración, renovando el compromiso de seguir caminando juntos al servicio de quienes buscan un nuevo comienzo.



