En Belén Nazaret Córdoba se vivió una jornada muy especial, marcada por la creatividad, la alegría y el compartir en comunidad. A través de distintos talleres de tejido y deco, las participantes pudieron encontrarse, aprender y disfrutar de un espacio pensado para fortalecer vínculos y generar momentos de encuentro valiosos para todas.
Las actividades no se limitaron solo a lo manual. También hubo tiempo para jugar y compartir con los chicos, lo que dio a la jornada un clima aún más cálido y familiar. Entre risas, juegos y gestos sencillos, se fue construyendo un ambiente de cercanía donde cada persona pudo aportar algo de sí y sentirse parte.
Este tipo de propuestas reflejan el espíritu de Belén Nazaret: acompañar desde lo concreto, generar espacios de contención y promover actividades que unan a grandes y chicos en una misma experiencia de comunidad. Lo simple, cuando se vive en fraternidad, se vuelve profundamente valioso.
Los talleres de tejido y deco fueron además una oportunidad para expresar creatividad, compartir saberes y disfrutar de un tiempo distinto, en el que el encuentro con el otro ocupa un lugar central. Y en medio de todo eso, el juego con los chicos recordó que la alegría también es una forma de cuidar y acompañar.
Una vez más, Belén Nazaret Córdoba demuestra que las pequeñas acciones, cuando nacen del corazón, pueden convertirse en momentos inolvidables que fortalecen la vida comunitaria.



