Detrás de cada familia acompañada por Belén Nazaret Salta hay historias que hablan de lucha cotidiana, esperanza y ganas de salir adelante. Una de ellas es la de Valeria, una mamá que día a día enfrenta los desafíos de la vida con trabajo, compromiso y una admirable fortaleza.
Su jornada comienza muy temprano. A las seis de la mañana sale a vender café y pancitos, una actividad que le permite generar ingresos para sostener a su familia. Los fines de semana también participa en ferias donde vende ropa, sumando nuevas oportunidades para seguir construyendo su proyecto de vida.
Valeria es peluquera. Pudo formarse gracias a sus estudios en el Colegio de Jesús y al acompañamiento recibido a través del proyecto y de quienes colaboran con esta misión. Hoy ya cuenta con algunas clientas y tiene un objetivo muy claro: ahorrar para instalar su propia peluquería en su casa y así fortalecer su emprendimiento.
Pero su esfuerzo no termina allí. Cuando las circunstancias lo requieren, también trabaja como empleada doméstica, demostrando una gran capacidad de adaptación y una profunda cultura del trabajo.
Su historia refleja mucho de lo que se vive en Belén Nazaret: mujeres que, aun atravesando dificultades, no bajan los brazos y siguen apostando por el futuro de sus familias. Historias donde el acompañamiento, la formación y la solidaridad se convierten en herramientas concretas para abrir caminos de esperanza.
Valeria es testimonio de que la dignidad se construye cada día, con pequeños pasos, sacrificios silenciosos y sueños que se sostienen con perseverancia. Su ejemplo inspira y recuerda que detrás de cada esfuerzo hay una persona que merece oportunidades para crecer y desarrollarse plenamente.



