Belén Nazaret Icaño acompaña al Padre Ezequiel Ruiz en las capillas rurales, preparando a padres y padrinos para el Bautismo y animando la procesión con el Rosario.
En Belén Nazaret Icaño la misión sigue creciendo también en las capillas de la zona rural, donde el grupo acompaña al Padre Ezequiel Ruiz en las celebraciones de Bautismo que se realizan durante las fiestas patronales.
En esta ocasión, el acompañamiento tuvo lugar en la capilla María Auxiliadora de Navicha, ubicada a unos 20 kilómetros de Icaño. Allí, además de compartir la alegría de los sacramentos, el grupo brindó la preparación para el Bautismo a padres y padrinos, ayudándolos a vivir este momento con mayor profundidad y conciencia de fe.
La misión no se limita a la organización de la celebración: también se hace presente en la procesión, animada con el rezo del Santo Rosario, como signo de acompañamiento, oración y comunión con las familias de los parajes rurales.
Para la comunidad de Belén Nazaret, esta experiencia es motivo de gratitud y de alegría profunda. Se sienten privilegiados de haber sido elegidos por Nuestra Buena Madre para llevar adelante esta hermosa misión, que tanto aman y que los conecta con la fe sencilla y honda del pueblo.
“Es muy profundo el amor que tiene la gente sencilla de Icaño y sus parajes rurales. Se ve en sus rostros y en sus actitudes”, expresan con emoción. En esa comunión concreta con las familias, la misión se vuelve servicio, cercanía y anuncio del Evangelio.
Belén Nazaret Icaño sigue así haciendo visible que, cuando la comunidad reza, acompaña y se entrega, la misión se vuelve más viva y fecunda.



