
Con mucha alegría y espíritu de comunidad, el Instituto San Juan Pablo II celebró la solemnidad de Pentecostés junto a los alumnos de los niveles inicial, primario y secundario.
A través de distintos momentos de oración, reflexión y participación, los estudiantes pudieron acercarse al significado de esta gran fiesta de la Iglesia, que recuerda la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y el nacimiento de la misión evangelizadora.
La ambientación preparada especialmente para la ocasión ayudó a recrear el acontecimiento de Pentecostés: el fuego, símbolo de la presencia de Dios, y la paloma, imagen del Espíritu Santo, acompañaron cada encuentro invitando a los alumnos a abrir el corazón a la acción de Dios.
Los más pequeños vivieron la experiencia con asombro y entusiasmo, mientras que los estudiantes de primaria y secundaria profundizaron sobre los dones del Espíritu Santo y su presencia concreta en la vida cotidiana, en la familia, en la escuela y en cada encuentro con los demás.
Celebrar Pentecostés en nuestra comunidad educativa es recordar que no caminamos solos. El Espíritu Santo sigue actuando hoy, alentándonos a vivir con fe, esperanza y caridad, formando personas comprometidas con la construcción de una sociedad más fraterna y solidaria.
Como institución inspirada en el legado de San Juan Pablo II, renovamos nuestro deseo de educar corazones abiertos a Dios y disponibles para servir a los demás, dejando que el Espíritu Santo sea quien ilumine cada paso de nuestro camino.

