Con profunda alegría y espíritu de comunión, se inauguró oficialmente el Albergue Beato Enrique Angelelli en la ciudad capital de La Rioja. Este nuevo espacio busca ser mucho más que un techo para convertirse en un verdadero refugio profético de acogida, contención y esperanza para quienes atraviesan momentos de gran vulnerabilidad.
El emotivo acto de apertura y bendición contó con la presencia de figuras clave que acompañan esta misión pastoral y solidaria: Monseñor Dante Braida, obispo de la Diócesis de La Rioja; Andrés Rojo, presidente de Hombre Nuevo; y el Padre Javier Soteras, director de la Obra de María.
Un puente de amor y salud para el interior riojano
El proyecto nace para dar respuesta a una realidad concreta y dolorosa: la notable movilidad de personas desde los pueblos del interior de la provincia hacia la capital en búsqueda de respuestas médicas de cierta complejidad.
El objetivo general del albergue es claro:
-
Dar alojamiento nocturno, resguardo y apoyo a personas de escasos recursos que deben permanecer en la ciudad por tratamientos médicos.
-
Acompañar a aquellas familias que no poseen una red parental o institucional de contención en la capital.
-
Brindar especial atención a mamás embarazadas y a sus acompañantes provenientes del interior, que estén vinculadas de manera directa con el Hospital de la Madre y el Niño.
Ubicado estratégicamente en la calle Marcelo de Alvear esquina Pedernera (Barrio 12 de junio), el albergue cuenta con habitaciones confortables, cocina equipada y espacios comunes pensados para generar un ambiente digno, sencillo y acogedor.
El fruto de trabajar en red: Una gran alianza solidaria
Este sueño hecho realidad es el resultado palpable de tender puentes, construir caminos de comunión y hacer presente la cultura del cuidado. El proyecto fue impulsado y materializado gracias a:
-
La Asociación de Fieles de la Obra de María (Radio María Argentina y Hombre Nuevo), junto al incansable trabajo de los voluntarios del Proyecto Belén Nazaret La Rioja de La Asociación Civil Hombre Nuevo.
-
La Fundación FUNDAEMEI, en una alianza estratégica fundamental. Desde la comunidad se extiende un agradecimiento infinito a Nico Muñoz y a su esposa Mari, miembros de la fundación, quienes con inmensa generosidad donaron la casa y trabajaron incansablemente en su restauración.
-
El constante acompañamiento y bendición de la Diócesis de La Rioja, respaldando esta obra que encarna la dimensión de la caridad en la Iglesia local.
El legado de Angelelli: «Con un oído en el pueblo…»
La elección del nombre no es casual. El albergue lleva el nombre del Beato Monseñor Enrique Angelelli, haciéndose eco de su célebre frase: «Con un oído en el Pueblo y otro en el Evangelio».
Invocar su nombre es un recordatorio constante de la necesidad de escuchar los clamores y dolores concretos de la gente, priorizando a los sectores más vulnerables y brindando una respuesta comprometida desde la justicia y la defensa de la vida.



