La Campaña del Abrigo 2025 ya concluyó, pero las historias que dejó siguen latiendo en el corazón de quienes participaron. Entre ellas, la de Nora y Julio, un matrimonio de misioneros de Radio María que, con su compromiso y alegría, se sumaron a recibir donaciones en Córdoba.

«Siempre que podemos, estamos aquí para colaborar», cuenta Julio, mientras recuerda cómo aquella mañana dejó sus tareas en casa para acompañar a Nora en la explanada de la Catedral. «Va a estar más lindo», pensó, y no se equivocó: el sol, las sonrisas y la generosidad de la gente convirtieron la jornada en un momento inolvidable.
Con cada bolsa, manta o campera recibida, Nora y Julio experimentaban la fuerza de una comunidad que se mueve por amor y compromiso. “Lo que la gente trae es con mucho cariño”, dicen, y ese cariño se multiplica cuando es recibido con gratitud y entusiasmo.
Su historia es un recordatorio de que detrás de cada campaña hay personas dispuestas a regalar tiempo, presencia y energía para ayudar a otros. Porque más allá del abrigo material, son estos gestos los que realmente calientan el corazón.


