En el Merendero Hogar Benefactora, en San Pedro, Buenos Aires, cada semana es una oportunidad para encontrarnos, aprender y compartir. Este año estuvo lleno de momentos que nos recordaron por qué vale la pena seguir construyendo comunidad.
Fuimos al teatro y al cine, donde los chicos descubrieron nuevos mundos y vivieron historias que los hicieron soñar. Festejamos cumpleaños con tortas, canciones y abrazos que celebran la vida. Cocinamos cosas ricas para compartir y aprendimos juntos en clases particulares, demostrando que el conocimiento también alimenta.
Hubo espacio para el juego y para ayudar: nos unimos para colaborar con vecinos del barrio que lo necesitaban, organizamos ferias americanas para recaudar fondos y festejamos a lo grande el Día del Niño, con risas que se escucharon a cuadras de distancia.
El Hogar Benefactora no es solo un lugar donde se sirve una merienda. Es un espacio donde se tejen lazos, donde el dar y recibir se entrelazan en cada actividad. Porque cuando nos encontramos, la esperanza crece.
Gracias a cada voluntario, amigo y vecino que hizo posible este año de tantos logros. Sigamos construyendo juntos un San Pedro más unido, solidario y lleno de vida.



